Cuando aprieto su cintura.

De nuevo me he desvelado,
es inquietud que me arropa
mujeres cigarro y   copas,
están marcando detalles.

De nuevo tomo la calle
para empezar la parranda
y si tú no me acompañas
te pierdes de ron y danzas.

Ayer me vacilé un tango
con la negra que me ama
que me deja ojeras grises
en los ojos, en la cara.

Es la que me mueve el ritmo
que entusiasma mis andanzas
que encuentra sentido en todo
cuando valora mi raza.

El ritmo que allí funciona
es de cuero, tripa y cuerdas
y aunque los labios me muerda
me entusiasma y me emociona.

Esa negra que me entona
cuando aprieto su cintura
acaba con mis esquemas
me hace perder la cordura.

Ramón Oviedo
Derechos Reservados

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