El mar

“En el mar la vida es más sabrosa”
me pregunto si es verdad o mentira
para comprobarlo invitaré a mi esposa
fiel amante del agua y del aire que se respira.

En el mar quiero el ocaso disfrutar
con mi amada tomados de la mano
haciendo con mis besos sus palabras callar,
sin importar si es invierno o verano.

En el mar quiero ver las gaviotas volar
mientras en la arena tu nombre dibujo
deleitándome con un paradisiaco caviar
anonadado por tu mirada de embrujo.

El mar será testigo mudo de nuestro amor
de las noches alocadas de furor y pasión
bajo la tenue luna y su tímido esplendor
que harán de esas noches, entrega de corazón.

En el mar mis penas y sin sabores olvidaré
embriagado en el néctar de tus labios de miel
los cuales lentamente y con arte besaré
caminando sobre la arena con miras al hotel.

El mar, infierno para unos y gloria para otros
recinto de agua salada que da vida;
en el mar sellamos nuestro amor nosotros
despojando tus ropas, hasta dejarte desvestida.

En el mar conocí tus encantos de mujer
bebí del agua dulce de tu reducida fuente;
en el mar comprendí la grandeza del placer
cuando nuestras espaldas formaron un puente.

Autor: Edwin Yanes

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