Silbidos en mi frente

Pasan los silbidos de los días por mi frente.
El árbol desparramado de frutos que ya cayeron en la vereda.
El cincel que taladra los sentidos en cada noche de luna.
Todo se miran entre la multitud salvaje,
la muerte de ha llevado a algunos;
los cantaros se rompen, otros nacen en primavera.

Y mi dolor sigue latiendo sin descanso entre mis paredes,
la lluvia quiere lavar la sangre de las esquirlas
el viento sopla y remueve los guijarros,
Y mi dolor sigue latiendo descalzo entre la arena.
Nada borra estas huellas del alma
que se desordena con cada pliegue de recuerdo,
con cada sepultura que se abre a mis pies,
con cada pétalo de mañana envuelto en botón y cerrado para siempre.

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