Somos Eternos

¿Cómo me recordarás, mi vida,
si solo yo te amé?
¿Qué recordarás al envejecer,
si abrazo o beso, no existió,
solo una carta, o dos?

Consumo estos pulmones en mi soledad,
en una mañana primaveral,
un gorrión por allí, otro por allá.
¿Cómo me recordarás, mi vida,
si he muerto antes de amarnos?

¿Que pasará si estos dedos se quiebran,
o mi voz se apagara al avanzar el reloj?
¿Si te amé? Oh, corazón, ¡yo soy tu!
Nuestras venas resaltan en nuestras manos,
mi boca no ha tocado tu pecho aun.

Vivimos.
Morimos.
Pero somos eternos.

Si solo más tiempo me hubiera dado Dios,
o más clemencia me hubiera tenido el destino,
tus ojos estarían en los míos,
estaría agradeciendo por el aroma de tu cabello.

Si más valentía hubiera reforzado mis huesos,
O más coraje inspirado mis pies…
Mi amor, ¿dónde estaríamos?
¿Dónde estamos? Somos eternos.

Inevitable extrañarte, imposible olvidar.
Ya no volveré a dormir, ni a comer,
O a reír o llorar…
…hasta que me recuerdes.

Aunque no lo sabes todavía,
y tal vez te vayas sin saberlo,

somos eternos.

Colaborador: Fran Lenga

ESCRIBE UN COMENTARIO